30 octubre 2007



fotos tontas y fotos listas. me prometí a mí mismo subir durante una temporada fotos absurdas y tontas. Pero ¿dónde está el límite, la frontera? Lo que a mi me parece tonto a otro puede parecer estupendo o lo que a mi me parezca hermoso a otro le puede resultar ridículo, así es que en semejante disyuntiva me decido por el blanco. El incólume, el inmaculado, el beatífico blanco. El blanco siempre sagaz y resultón, el blanco que siempre combina con todo, el blanco que no falla. Que siempre da en el blanco.
Esto ha traído a mi memoria un cortometraje a base de fotos fijas que hice hace ya unos tres años, con la tecnología Flash, cuyo manejo yo ignoro completamente, que me resolvió, fortuitamente, un ser extraño que apareció en mi vida profesional y que afortunadamente se ha eclipsado hace tiempo. Lo único positivo que hicimos en meses fué ese cortometraje, con guión e idea mía, que titulé Estoy En Blanco. Para mí aquella fue una época depresiva y vacua, he de advertir.
A lo largo de ocho interminables minutos, cientos de fotos fijas de distintos tipos de blancos, objetos blancos, así como referencias a la política española actual, a la monarquía, al franquismo (Carrero Blanco), o de la guerra del Golfo, además de peliculitas de explosiones nucleares, o escapismos de Houdini, todo bajado de internet. El texto, en voz en off, decía, simplemente, esto:

Blanco
Blanco
Blanco
Estoy en blanco
En blanco
En blanco
En blanco
Un hombre blanco
Ser un blanco
Un blanco móvil
Servir de blanco
Hacer blanco
Un blanco fijo
Dar en el blanco
Un cheque en blanco
Tiro al blanco
Blanco de España
Un blanco perfecto
Un mirlo blanco
El blanco de las miradas
La mente en blanco
Espacio en blanco
Un lienzo en blanco
Como un papel en blanco
El pelo blanco
Los ojos en blanco
En el blanco de los ojos
Polvo blanco
El libro blanco
Quedarse en blanco
En blanco y negro
Blanco
Blanco
Blanco

*

28 octubre 2007


me entero oyendo la radio que esta semana, en sendos artículos, The Financial Times y el Wall Street Journal alaban la acción cultural en España y especialmente la ampliación del Museo del Prado. Decidme, hermanos, estoy siendo demasiado inocente otra vez o qué cojones saben estos periodiquillos de tres al cuarto de Cultura, de Arte o incluso de España? La Ampliación del Museo del Prado... Ay! Este bodrio arquitectónico de Moneo ¿podría llegar a la suela del zapato a las ampliaciones del Louvre o el British, pregunto yo? o es que interesa a algún banquero europeo que el Museo del Prado tenga buena prensa, porque si no, es que sinceramente no entiendo este desembarco en favor de semejante aberración al mal gusto, a tamaño monumento al ladrillo-visto-color-ladrillo que ha hecho ese pesado, aburrido y vulgarizante arquitecto que todo lo que toca lo convierte en... un ladrillo.


Y ya si querían repatearme el hígado del todo va y resulta que LA GRAN EXPOSICIÓN con la que se inaugura la ampliación del Museo del Prado, revolucionaria en su concepto, dicen, ya que introduce el siglo XIX en el principal Museo de nuestra adolorida Iberia, son, ni más ni menos, ¡POR FAVOR, NO NOS LLAMEMOS A ENGAÑO!, las obras que desde hace diez años permanecen almacenadas, olvidadas, pertenecientes al Anexo del Museo del Prado, conocido por el Casón del Buen Retiro, que ha sido demolido por dentro en un intento de rehabilitación, por unos arquitectos INÚTILES, que horadaron su subsuelo para hacer un APARCAMIENTO PARA AUTOBUSES TURÍSTICOS, causando daños irreparables en su estructura y cimientos, además del agrietamiento irreparable en su cúpula, pintada por LUCAS JORDÁN, ya que, no olvidemos que el Casón, era un edificio exento, en los límites del parque de El Retiro que se utilizaba como salón de baile, dentro de la propiedad privada de los monarcas españoles, que dios confunda.


Uno de los primeros posts [ hop! ] que estas maníasmías escribieron trataba precisamente del estado lamentable del Casón del Buen Retiro, con unas obras paralizadas que nos estaban hurtando la posibilidad de contemplar uno de los museos más pequeños, hermosos y delicados de Madrid, con obras de Fortuny, Sorolla, Madrazo, Zuloaga, Ramón Casas, cuadros importantísimos de la pintura histórica tan típica del XIX, como La Muerte de Isabel La Católica o ese donde Juana La Loca pasea por una Castilla tenebrosa barrida por el viento el túmulo de Felipito. Así como las pocas muestras de pintura simbolista y prerafaelista en España, como un diminuto Alma Tadema.



post que ilustré con esta foto de una de las ventanas de la fachada sur del Casón, hecha en aquel lejano año de 2005, y que se encuentra en la actualidad exactamente igual!

Lo que hay que hacer no es montar exposiciones, que bueno es que dichas obras vean otra vez la luz que bien se merecen, sino RECUPERAR EL CASÓN DEL BUEN RETIRO como museo del siglo XIX ya que pertenece al acerbo cultural de nuestro pais.

Porque esto de colgarlas, temporalmente, en el nuevo Prado, es andarse con paños calientes, no buscar una solución. Y además es imprescindible buscar responsables políticos y técnicos que paguen el daño que han hecho a uno de los edificios emblemáticos de la ciudad de Madrid.

Hostias, ya! que les parece que los ciudadanos somos tontos ¿o qué?

26 octubre 2007



me voy a trabajar. Voy a hacer unos cientos de kilómetros hacia el norte de España, para llegar a uno de esos edificios tan raros en cuyo centro hay una sala muy grande con varios centenares de asientos, sillas, butacas, como se les quiera llamar, que miran todas para el mismo lado, hacia un espacio, normalmente elevado, donde unas personas fingen ser otras distintas de las que son. Qué mundo tan extraño!

24 octubre 2007




voy en el Metro. Siempre que voy en el Metro procuro llevar un libro para leer a ratos y otras veces para ocultarme tras él. Llevar un libro es una forma fácil de escudriñar, mirar, observar, vigilar, a la gente y sus actitudes. Me fijo mucho en los zapatos. En los peinados. En las formas de estar. Intento adivinar los oficios, las procedencias, las formas de pensar de mis compañeros enlatados. El color y la textura de la piel de las mujeres. Las miradas cruzadas de los hombres. Cómo se miran unos a otros. Cómo nos miramos todos. Unos a otros sin mediar palabra. A veces en los reflejos de las ventanillas negras a lo largo de los túneles. O cuando se abren las puertas las danzas al entrar o al salir. Las madres en su intimidad con sus hijos. Las parejitas. Los turistas con su plano desplegado, mirando para arriba. Los que vienen de fiesta. Los que se acaban de levantar para trabajar. Los que cargan con maletas. Los cansados. Los que se duermen. Los que sonríen. Los que están tristes. Los que son desgraciados.
Hoy se ha sentado muy cerca de mí un chico de edad indeterminada entre los 24 y los 31, un poco desaliñado, pelo largo, mirada ausente, sin afeitar y oyendo música con unos cascos. Llevaba en sus manos un Cubo de Rubik, muy usado, las pegatinas cuadradas con los colores en cada una de sus facetas casi deshechas por el uso. Lo giraba con desgana sin mirarlo. Distrajo la atención de mi lectura el clik, clik, clik del girar de las piezas. Yo lo veía con más comodidad en el reflejo de la ventana frente a mi. Pensé un colgadillo más y seguí leyendo, pero de pronto el clik, clik, clik cesó. Levanté mi vista hacia el reflejo y el chaval consultó su reloj de pulsera y con toda su atención ya puesta sobre el juguete comenzó a girarlo a gran velocidad con los movimientos típicos de girar, comprobar, mover, clik, clik, clik, girar, comprobar, mover, clik, clik, clik, a una velocidad pasmosa. En quince segundos tuvo la cara de blancos completamente hecha, comprobó, dió dos, tres giros, tuvo que deshacer durante un instante la cara que ya tenía completada, movió, clik, clik, clik, giró, volvió a comprobar y de pronto tenía el cubo completamente hecho, en todos sus colores, quizás en menos de veinticinco segundos. Comprobó su reloj de pulsera nuevamente al terminarlo y lo observó dandole la vuelta con las dos manos en todo su contorno para después guardarlo en el bolsillo de su chamarra un poco sucia.
Entonces comprendí : Cuando yo lo había mirado la primera vez, no es que estuviera tonteando con el cubo. Lo estaba deshaciendo sin mirarlo, azarosamente, para volver a hacerlo otra vez. Una vez más. Seguramente cada vez más rápido. Seguramente cada vez más inconsciente. Seguramente cada vez más hipnótico.
Llegó a su estación y se bajó del vagón perdiéndose entre la multitud. Un hombre hábil. Un prodigio de discernimiento. De estrategia. De control.
Finalmente otro ser anónimo, en la ciudad, como yo...


Querido Vincent:

Los casquetes polares se derriten ¿te imaginas? Ahora dicen que en el Polo Norte se han abierto pasos que antes no existían. Esto produce un par de parajodas interesantes. Por un lado los países limítrofes, especialmente Canadá y Rusia pugnan por aguas territoriales que antes no existían, si bien parece que no hay demasiados conflictos porque las zonas que se solapan son mínimas. Pero por otra parte, y esto es lo sorprendente, el que los hielos glaciares del Océano Ártico se deshagan tiene una parte positiva : que en un futuro no demasiado lejano el intenso tráfico de el Canal de Panamá y todo lo que de riqueza a estas zonas trae consigo se desplace hacia el norte y que estos nuevos pasos sean nuevas rutas de tráfico marítimo, probablemente más rápidas y seguras entre el comercio de Oriente y Occidente. ¿No es maravilloso que el cambio climático, del que tú nunca oiste hablar, trace un nuevo perfil del mundo y que éste no siempre sea negativo?
Esto me recuerda a un biólogo que conocí una vez que estaba completamente a favor de los incendios forestales, de la tala de bosques en favor de los pastos para ganado, de la desertización en resumidas cuentas, ya que, decía, la tierra es lo bastante sabia para adaptarse y que esos cambios se han producido siempre y que un nuevo orden de cosas trae consigo a la vez un nuevo equilibrio y nuevas formas de vida antes impensables. En resumen que la tierra, la naturaleza, nunca perdía ya que si desaparecían los gamos y las ardillas junto con las arboledas, aparecían las vacas, los caballos y otros animales de espacios abiertos. Si desaparecía el sotobosque, aparecía la pradera y otro equilibrio biológico con ella.
También te puedo contar que, y es posible que esto ya lo sepas, hay una marca de pinturas, de óleos en tubitos, con tu nombre, que tienen gran éxito, y, te alegrará saber, le hacen la competencia a Windsor and Newton, esa empresa a la que tanta manía acabaste cogiéndole, aunque te ofrecieron un empleo y estuviste trabajando en su tienda de Londres, o tal vez precisamente por eso mismo les cogiste tanta manía porque el trabajo regular y disciplinado sólo era sufrimiento para tí.
Y aquí viene otra curiosa paradoja. Tu nombre no solo ha enriquecido arteramente a quienes han traficado con tus obras, sino que también da trabajo honrado, humilde y asalariado, ese tipo de trabajo que nunca fue para tí, a cientos de personas de los empleos más variopintos, albañiles, fontaneros, encofradores, soladores, electricistas, estucadores, conserjes, camareros, ya que tu Museo en Amsterdam, en Holanda, ese tu país que nunca aportó nada a tu vida, más que tristeza y nostalgia, se ha ampliado hace unos años y ahora tiene unas instalaciones envidiables que no solo albergan tu obra sino que tiene salas para exposiciones temporales, un auditorio, además de una de las cafeterías más bonitas de toda la ciudad.
Por lo demás el mundo, como podrás imaginar, ha seguido adelante sin tí. Aunque algunos no solo echamos de menos tu figura radiante sino también ese tiempo antiguo tuyo donde las inundaciones eran motivo para una obra de arte y una campesina o un médico rural eran tema suficente para inspirar un cuadro de gran belleza.
Yo, por mi parte, pienso que desde que estás en la otra esfera las nubes son más hermosas porque te han encargado a tí pintarlas y cuando miro hacia arriba con la mirada inocente, sorprendida, cándida como la de un niño, para fotografiarlas, solo puedo admirar su precisión, la audacia de sus formas y me congratulo porque creo, ilusionado, que al fin has encontrado la materia adecuada para plasmar tu creatividad y tu sensibilidad única.
Sinceramente tuyo,
maníasmías
.

23 octubre 2007


el otoño me estimula tanto como la primavera. Con la legaña aún puesta, tecleo, al sonido que produce el teclado acude saskinaski para preguntarme ¿ya estás despotricando otra vez?... ¡cómo me conoce!, ya sabe, por la velocidad y pulsación, adivina, en el sonidito del tip, tip, tip de las teclas, el tono de mi voz saliendo a borbotones, con mi vieja mi tendencia a la argumentación en seco, mi frases de frío bisturí, tomadas a veces de aquí y de allá, a veces recortadas de otros hilos, de autores célebres y no tan célebres, para remendar con un vistoso parche amarillo el frac todoterreno que me pongo para escribir en maníasmías. Hoy me apetece, siguiendo la moda que me impongo en esta temporada, contaros alguna tontería de las mías, por ejemplo que estoy perplejoasustado de la risa que me da el entrar en un bar cualquiera y ver que al son de la tele ya no se agolpan los necios para cantar gooool, sino que ahora, llenas las tabernas de expertos en Fórmula1 se oyen comentarios del tipo 'pero será gilipollas, ha cambiado los neumáticos por los de lluvia justo cuando sale el sol' o bien, 'pero a quién se le ocurre entrar en boxes en la vuelta 34?', o el más sutil, 'no si ya verás como se queda sin gasolina elpijoesedemierda'. Que un personaje, con todo el trabajo y esfuerzo que debe significar llegar a lo más alto en una práctica deportiva para la que ni siquiera hay apoyos ni escuelas en España, haya conseguido, aún cayendo mal a todo el mundo, llenar la cabeza de términos estrambóticos a a todo el país es un misterio de los gordos. En cualquier caso no es sorprendente que la envidia siga siendo el deporte nacional. Debería de retrasmitirse. Hacerse campeonatos nacionales. Ligas sub16, sub21, sub42, sub65, sub74 y así hasta el infinito y más allá. Para que luego, pasado el momento del envidiosonismo nacional e inaugurados los monumentos pertinentes se hable de las glorias patrias, de hijos predilectos y de premios Principe de Asturias a los tontosdelculo que noconsiguieronlapoleposition porque en los entrenamientos nohiceronvueltarápida. ¡País!

22 octubre 2007



ejemplo de fotos absurdas : por ejemplo : me encantan los carteles desteñidos. Esos que por la acción del sol han perdido su lujurioso technicolor, que han dejado de ser impresiones de cuatricromía por el paso del tiempo y se han transformado en interesantes virados azulados, esto hace que las figuras pierdan sus contornos, en este caso esta chica (¡cómo se parece a Bianca Jagger!) está a punto de perder su sujetador... a causa de los rayos ultravioleta...



como estoy hasta los cojones de ser un tipo simpático, que sube fotos estupendas y que comparte sus reflexiones y preocupaciones con el respetable a partir de ahora voy a subir durante una temporadita fotos obtusas, voy a decir palabras malsonantes y me voy a cagar en la diferencia con indiferencia. Ya está bien de tanta sonrisa inteligente, ya vale de babear delante de la pantalla mientras lees mi blog. Es que no ves que soy un tocapelotas de padreyseñormío al que casi todo le va mal, que no tiene ni un solo argumento sólido, que tiene bien poco que decir. Que la primera palabra que le viene a la boca la suelta y se queda tan pancho. No estás harto/harta de visitar un blog de un tipo que nunca deja comentarios en el tuyo porque ni siquiera entra en él. No te irrita profundamente la soberbia con la que escribe uno que no tiene nada que enseñarte. No estás cansado/cansada de que pontifique sobre esto o aquello sin tener ni puta idea y que cuando atina en algo salta a la vista que es de pura chiripa.
¿no?
pues entonces te espero mañana a la misma hora
.

21 octubre 2007


servicios de utilidad pública maníasmías
acabo de recibir esta info y la comparto con vosotros

Interesante para los que tengan gratis las llamadas a fijos. No os gastéismás dinero en los números 901 y 902 de las operadoras y de atención alcliente. Estos números siempre tienen un equivalente fijo, al que llamar más barato e incluso gratis si tenéis ADSL. En esta web metes el número 90x y te dan el teléfono fijo equivalente:

Y además

En concreto, el número de Información de Telefónica es el 11888 y llamar al mismo tiene un coste de 1 EURO por llamada. Pues bien, la opinión pública debe saber que, por ley, Telefónica está obligada a dar ese mismo servicio a través del 11818 por sólo 0,35 euros, como lo daban antes en el 1003. Naturalmente, se cuidan muy mucho de no publicitarlo.
Apunta: 11818
Nota: Lo más curioso de todo es que el 11818 es gratuito si llamas desde una cabina telefónica. Si no, haced la prueba.
¡REENVIADLO PARA QUE NO SIGAN ESTAFANDO!

20 octubre 2007


[ bueno, por lo que se ve yo escribí este texto un tal día...]

31 julio 2005
me estoy matando

fumo mucho, cada día bebo litros de café, ya no uso gafas de sol, me encantan los spaghetti, nunca me siento en una silla correctamente, huelo esencia de trementina para desayunar, cruzo sin esperar que se ponga en verde, en el cine me siento en la fila tres, me gusta el chocolate una barbaridad, conduzco un coche que funciona porque me quiere de verdad, no hago ningún ejercicio a menos que ellas quieran, leo con poca luz, estoy horas delante del ordenador y más ahora que tengo un blog, me afeito sin espuma para afeitar, me pongo vinilos de cat stevens para trabajar, me enamoro siempre que puedo, escribo mails mientras ceno, pido el libro de reclamaciones en los museos, quiero hacerme el último tatuaje, me quedo sin amigos cada cierto tiempo y nunca estoy enfermo, pero lo que me demuestra, de modo concluyente, que me estoy matando día a día, es que sigo viviendo.

[ y encuentro en los comments, ya pasados y olvidados, que uno nunca vuelve a visitar, este :]

En la ciudad de Berlín la profesora de un curso de español ha tomado, sin decir la procedencia, el texto de "Me estoy matando" para que las alumnas del nivel avanzado hicieran el retrato del autor a partir de los datos que da el texto .De este ejercicio surgieron las siguientes descripciones:

[ a lo que siguen varias cortas redacciones de sus alumnas de español y me he quedado con esta :]


(E) Ernesto es un simpático jóven de unos veinticinco años que disfruta de la vida y que piensa que a veces vale la pena olvidar lo que es saludable si es que esto le da placer.Es buen mozo: moreno, alto, delgado, los ojos negros de mirada inteligente y divertida.Tiene el pelo oscuro, largo, a veces atado para que no le moleste. Es optimista pero no demasiado, sonrie con frecuencia y cuando se rie su risa es una carcajada sonora y contagiosa que deja ver sus dientes blancos brillantes. Bastante vanidoso, se sabe atractivo, le da placer comprobar que siempre hay alguna chica que anda detrás de él, pero no le interesa nada serio que le complique la vida.No malgasta su energía pensando en su guadarropa, siempre usa lo mismo: jeans raidos de buen corte, camisas clásicas de colores sobrios con alguna manchitas de pintura. Hace un año terminó su licenciatura en Publicidad y trabaja como creativo en forma independiente para algunas agencias, no gana mucho dinero pero, fiel a su estilo de vida, esta actividad le gusta porque le permite tener lo que más aprecia: ser libre.Vive en un barrio céntrico de una ciudad ruidosa en un departamento viejo, un sólo ambiente, mucha luz.Es ordenado en el desorden: las paredes blancas invadidas por fotos, algunos dibujos, cuadros sin terminar. A un costado una mesa de dibujo, un atril, un potus creciendo en un inodoro que encontró, dos colchones superpuestos le sirven de cama donde a veces duerme en compañía de la gata del vecino cuando ésta lo visita.Un viejo sofá floreado, una biblioteca surtida y un equipo de música siempre sonando completan el mobiliario. Una computadora polvorienta lo pasea por el mundo y es desde allí que escribió en su blog ese texto que llevó nuestra fantasía por caminos bastante diferentes.y a mí, personalmente me llevó a los años 70, por lo de Cat Stevens...Ah, a Ernesto no le duran los amigos porque lo envidian.

[y con esta : ]

(N) Me parece que se trata de un hombre que tiene aproximamente 45 años.Es o pintor o músico.No está casado y siempre tiene numerosas amantes.Es muy importante para él de disfrutar la vida y por eso se permite todo lo que no es saludable pero que le da placer.Fuma mucho,bebe mucho café y alcohol.También está acostumbrado a la comida muy rica como los spaghetti y el chocolate.Siempre hace todo lo que quiere hacer ..Esto es lo más importante en su vida.No existe regla alguna para él.Hace todo a su propia manera sin que le importe lo que las otras personas piensan de su actitud.No hay ninguna preocupación en su vida.Tiene mucho dinero y una casa muy grande.Además conduce un coche muy caro.Se interesa mucho por el arte. Va periódicamente al cine y a los conciertos.También le gustan los museos y las exposiciónes.Tiene muchas películas y muchos discos en su casa.Viaja mucho por todos los países donde hace calor.Es alto y esbelto.Tiene una cara juvenil .Su pelo corto es, igual que sus ojos, marrón..Es muy atractivo para la mayoría de las mujeres que tienen su edad o que son un poco más jovenes que él.No tiene ni amigos ni mujer que estén a su lado porque la mayoría de la gente no entiende su manera de vivir.


[ se admiten apuestas ¿en cuantos puntos han acertado las concursantes? ]

19 octubre 2007



pero que es esto que veo! el mundo, la gente, el planeta entero hurgando en mis fosas nasales, metiéndome el dedo en el ojo, en el bueno, encima, y no solo eso, siento también sus manos repugnantes, sucias como las patas de un alacrán, dentro mis bolsillos, robándome las últimas jodidas monedas que me quedaban. Salgo de mi burbujita un instante y ahí están todos a coro atravesando mis tímpanos con sus palabras abstrusas, ofendiendo mi oído interno con sus necedades. Ay, pero si solo fuera eso. Veo en la ciudad de cemento y cristal el mismo pensamiento que en tiempos de las cavernas. Nada ha cambiado, queridas víctimas, y pienso, asustado, que estamos en otra puta vuelta de la espiral del miedo, de los muertos en los descampados, de los juicios sumarísimos en los bordes de las carreteras, de los camiones con falangistas entrando a saco en las poblaciones indefensas y desarmadas...
¿Es que no lo veis también vosotros? ¿Es que nadie va a hacer nada? ¿Qué coño os pasa? ¿Nadie va a cabrearse de verdad? ¿Donde está el puto libro de reclamaciones? ¡Ya está bien de tanta tontería! De una vez por todas ¡Hagamos algo!
No pienso tener miedo. Mi árbol genealógico está hasta los cojones, se nota a la legua, se remueven en sus ramas mis muertos de pura ira contenida. Estoy dispuesto a morir y a matar. Sí, ¿por qué no? No te alarmes. Todos somos capaces de matar y eso es, seguramente, lo que más me aterroriza. Hay en la punta de la lengua de España un conflicto sin resolver. El mismo de siempre. El del 33. El del 36. El del 39.
El fascismo está aquí. Tomándose una caña de cerveza a tu lado. Rondando con su calavera negra maquillada como una starlette, eso sí, divina de la muerte. Propiamente dicho. De la muerte.
Y ese que se oculta, que veis ahí arriba, no está escondiéndose. No. Está agazapado. Al acecho. ¿Te das cuenta de qué va el asunto de una vez? Yo también estoy en un bando. En dónde dejé mis pacifistas diletancias de la juventud es asunto mío. Mi amor por la humanidad no era más que una pose, una rémora de los juegos florales de mayo del 68. La humanidad está podrida y si lo dudais por un momento os invito a abrir por un instante los ojos, los oidos y contemplar los estertores de la Creación. Id al fútbol, a los conciertos de Springsteen, a las misas de requiem, me da igual, en todos sitios podreis escuchar los resoplidos de la Hidra. La bestia de Babilonia, como crece y crece entre una nube de azufre removiéndose en un charco de babas corrosivas a la espera de engullirte por televisión.
Toma de la mano a tu amor y vuelve a tu burbuja, será lo mejor. Enciende el ordenador, escribe en el teclado bellos poemas de verso libre, de los que no riman, será lo mejor, para los que noquieren ver, será lo mejor. Tómate una cocacola, organiza tu vanidad convenientemente y sé feliz, será lo mejor. Otro día más ha pasado. Que duermas bien.
Hasta mañana.

18 octubre 2007


un amigo que acaba de tirar a la basura su reproductor de video me ha regalado un montón de pelis grabadas de la tele en los años ochenta y noventa. Un tesoro digno de una hemeroteca ya que muchas de ellas están grabadas de un tirón, con las tandas de anuncios e incluso ayer vi el Telediario donde se anunciaba la formación de gobierno del nuevo gabinete de Felipe González, en el año 88... espeluznantes los trajes de los locutores, los decorados de los platós, las cabeceras de los programas, los logotipos... realmente un mundo que hoy resulta tan feo como en los noventa resultaban terroríficos los 70. En estos días he visto ya unas cuantas joyitas como La Huella, Encuentros en la tercera fase, El Jovencito Frankestein, Cabaret, Amarcord... pero no era de esto de lo que en realidad quería hablar, sino de la duración.

La duración, tema del bello poema de Handke que tanto nos impresionó en su momento. La duración ensalzada y loada como metáfora de la solidez, como sinónimo de la permanencia hoy en día es un valor devaluado. Lo noto en mi mismo. En mi forma de absorber la información. Durar, establecer, permanecer es la antítesis del momento actual en lo visual, en lo sensorial. Y lo traigo a colación por algo tan simple como que me cuesta una enormidad ver una película completa de una sentada. Necesito moverme, ir al ordenador, incluso hablar, me revulevo en el asiento o me duermo. Yo que me preciaba de tener una gran capacidad de abstracción ante una película de buena factura como las que he mencionado ahora me canso. No es que me aburra. Es que necesito, además, otra cosa.

Italo Calvino en sus Seis propuestas para el nuevo milenio, seis conferencias sobre el futuro de la literatura encargadas por una universidad británica, que por cierto nunca llegó a pronunciar ya que murió unas semanas antes de la convocatoria, ya decía que antes que ninguna otra, la primera premisa que el imaginaba sobre la tendencia que seguiría la literatura del siglo veintiuno sería LA BREVEDAD. Ya sé, me consta, que duración no es necesariamente antónimo de brevedad, pero yo inevitablemente tengo que hacerlos navegar en el mismo barco ya que hoy en día literatura e imagen, papel y pantalla bogan por el mismo caudal, flotan en las mismas aguas, se nutren de los mismos alimentos.

El lector, el contemplador, el, digamos, lectorcontemplador de hoy en día, aunque, como yo, haya nacido a mediados del siglo pasado requiere de una condensación de ideas, una ligereza de planos, una sintesis de ideas, y especialmente de la brevedad. Dilatar ideas, conceptos o imagenes demuestra una falta total de conocimiento del mundo actual y de las necesidades de la cultura occidental.

Os lo dice este servidor, la única persona de España que se ha leído, por dos veces, los siete tomos, casi dos mil páginas, de En busca del tiempo perdido, (por no hablar de El Quijote de cabo a rabo), por tanto considero que por brevedad también puede entenderse ligereza, levedad, sutileza, sagacidad, finura.

Pienso por tanto que no hay libro largo, ni película de metraje exagerado, sino autores aburridos, directores desfasados o simplemente descolocados en su tiempo. Como la definición de lo que es ser un genio pero exactamente al revés, atrasados con respecto a su tiempo. Sumergidos hasta el fin de los tiempos en una solución de permanganato, desinfectados de su siglo, ajenos, parados, apáticos, planos. Anhelo imágenes que se enloden con la velocidad, textos que se ensucien con la rapidez y que lancen mi mente por un vertiginoso tobogán amarillo que acabe en una lujuriosa piscina de barro. De barro de ingenio. De barro de simplicidad. De barro de síntesis.

Me estoy extendiendo demasiado.

Adiós.



brindo por...
la solidez de mis principios, la obviedad de mi subjetividad, la carga ideológica de mis fotos celestiales, la absurda coherencia de mi discurso, mi seriedad disparatada, la deshonestidad de mis propuestas, la sagacidad de mi mirada y mi modestia sin par...
arriba
abajo
al centro
y
pa'dentro!
.

17 octubre 2007



siguiendo la acertada sugerencia de nadie fuí a la Fundación Canal a ver la exposición de fotografía OCULTOS. Y hmmm, bueno, son decenas de fotos de una de las partes que más me interesan del Ser Humano, dicho sea de paso y de las féminas en particular, mas el montaje me pareció demasiado exhuberante para un resultado mediocre, con una decoración que acaba robando espacio en detrimento de una cómoda visión de las imágenes por mor de una supuesta espectacularidad. Las fotos están amontonadas. A alturas absurdas algunas de ellas. Algunos rótulos con las biografías de los innumerables fotógrafos casi a ras de suelo. Las cartelas con los nombres de las fotos amontonadas en grupos al principio de las paredes. Fondos rojos incómodos, pasillos innecesarios, puertas con mirillas que en realidad sirven para poco o nada, en fin, nulas sorpresas si exceptuamos en los contenidos que, y he aquí la sorpresa, una exposición que tratando algo tan hermoso como el culo se quede tibia, poco estimulante y fácilmente olvidable, aún a pesar de que a participación de artistas de reconocido prestigio es algo realmente sorprendente. Opino que la selección de obras es regular e incluso poco acertada en según qué artistas. El diseño gráfico en programas y banderolas es malo a rabiar y el logotipo está hecho por un retrasado mental.
y exclamo: peroperopero... alabadoseadios... cómo se puede errar tan rotundamente en algo tan fácil y tan estimulante como un montaje para ensalzar, glorificar incluso, las lunares redondeces que el creador nos puso en tan acertado lugar a todos los bípedos de la creación y que, en alguno de estos organismos de estructura carbónica, me hacen pensar que la belleza en otras partes del cuerpo (y la mente) puede ser, en según qué casos, absolutamente secundaria, prescindible, incluso trasera me atrevería a decir.
una lástima, porque salí de allí diciendo que les den, a los señores comisarios de esta exposición, precisamente por donde amargan los pepinos...
.

16 octubre 2007


dos de los amores de Henry Miller



Dostoievsky



y... Brenda Venus



del primero sin duda habrá quienes puedan hablar con más propiedad que yo


de la segunda, aún sin saber yo de ella bien poco más que de Dostoievsky, como por ejemplo que fue actriz de pelis serie B entre los años 70 y 80, sí puedo decir que salta a la vista el talento que encandiló a un ya anciano, y rijoso, Henry.



En el prólogo a la publicación de Dear, Dear Brenda, una recopilación de las, según dicen, al menos 1.500 cartas que le escribió en los últimos años de su vida, asegura Lawrence Durrell "He does not exaggerate when he says she is literally keeping him alive; indeed her generosity and tact allowed him to end his days in a marvelous euphoria of loving attachment."





... le mantuvo hasta el final de sus días en una maravillosa euforia de amoroso cariño




*



este libro nos lo recomendó Dupga y ahí queda para todos ustedes

15 octubre 2007


para celebrar que después de cuatro meses vuelvo a tener internet en casa...



os subo COMPLETAMENTE GRATIS
estas fotos de la instalación de Andy Goldsworthy de la que ya hablé hace unos días,
situada en el Palacio de Cristal de El Retiro,
su apariencia externa es la de un inmenso montón de troncos apilados,
pero cuando la rodeas
y descubres un acceso
¡para entrar dentro!
te encuentras esta maravilla



instalación en la que, por cierto, os advierto...




está totalmente PROHIBIDO HACER FOTOS




saludos maniaticoilegales!
*

09 octubre 2007



(...) Así, pues, no es de extrañar que acabara adquiriendo ojo de pintor. Con frecuencia me sentía impulsado a regresar a determinado lugar para volver a un bodegón por delante del cual había pasado demasiado presuroso el día anterior o tres días antes. El bodegón, como lo he llamado, podía ser una tosca disposición de objetos que nadie en su sano juicio se habria detenido a mirar dos veces. Por ejemplo: varias cartas de baraja boca arriba sobre la acera y a su lado una pistola de juguete o la cara de un pollo extraviado. O una sombrilla abierta, hecha trizas y asomando de una caja de leñador y, junto a ésta, un ejemplar de El asno de oro atravesado por un cuchillo oxidado. Al preguntarme qué era lo que me fascinaba tanto en aquellas disposiciones casuales, de repente caía en la cuenta de que había descubierto configuraciones semejantes en el mundo del pintor. Entonces me pasaba toda una noche intentando recordar en qué cuadro, de qué pintor, y dónde me la había encontrado por primera vez. Resulta extraordinario, cuando te dedicas a perseguir semejantes quimeras, descubrir las asombrosas trivialidades, los auténticos disparates, que infestan algunas de las grandes obras maestras del arte. (...)
Henry Miller
Nexus

08 octubre 2007


El mesías en su propia imaginación, que había soñado con guiar a la Humanidad hasta la última fiesta, que se había imaginado ser Dios y todo, incluído él mismo, su propia creación, que había soñado con destruir el universo con la fuerza de su música, murió a consecuencia de un grano.


Henry Miller en Nexus

a propósito del pianista y compositor teosofista Alexander Scriabin

07 octubre 2007



qué distintas las medidas del tiempo, los formatos de vida, según dónde nos haya tocado nacer, o vivir en el caso de los imponderables; pero qué diferentes también según las elecciones personales, como cambios de país, de ciudad o de creencias. Muchas veces, visitando una pequeña aldea de pescadores o, cuando caminando por el campo, veo una casa a lo lejos, en la cima de un monte, pienso en qué diferentes vidas, que abismales diferencias entre el día a día de ellos y el mío. No creo que mi vida sea precisamente apasionante no obstante aquí tengo la certeza de que con salir a la calle me sumerjo en el anonimato más feroz, en la espiral de una ciudad circular en constante movimiento. En la esquina ya no conozco a nadie y nadie me conoce a mi. Qué distinto de los pueblos donde la gente todavía se saluda por la calle y se conocen los entresijos familiares al dedillo.
La gente que vive así, que queda atrás en el calendario una vez has cogido la carretera de vuelta y te has alejado de ellas y con la que en algún instante has compartido su cotidianeidad. ¿Qué nos une? ¿Qué nos hace envidiar siempre algo del otro? Yo de ellos la tranquilidad, los paisajes y el sosiego y ellos de mí la vida urbanícola llena de ofertas y supuestas opciones que ofrece la metrópoli, en la que se pueden realizar trabajos inverosímiles o vivir de forma impensable en otros lugares más pequeños. ¿Vivimos acaso en el mismo mundo, siquiera la misma vida? ¿Donde estará ahora? ¿Qué estará pensando? ¿Con qué ocupa esta hora que en mi tiempo es estar aquí escribiendo? Como si de planetas distintos se tratase nos diferencian el ritmo, las ocasiones, las posibilidades, incluso el tipo de relación que establecemos con nuestro prójimo.
Llevo conmigo permanentemente a mi persona, no me puedo desprender de mi mismidad, ignoro las posibilidades que tendría en otro entorno y casi no me puedo imaginar en otro paisaje que no es el mío. Sorteando todos estos prejuicios he intentado a veces imaginarme viviendo en otro lugar, conviviendo con otros acentos, comprando otros alimentos, respirando otro aire y me he sentido, verdaderamente, capaz de integrarme en otros espacios; he llegado a visualizarme con otro tipo de conocidos, estableciendo otras relaciones, en otros paisajes pero, y volviendo a mis prejuicios, creo que allí donde fuera sería yo. Sería el raro, el huraño, el díscolo, el contestón. No creo que mi vieja piel se cambiara por otra sólo por la mímesis con otro entorno. Estoy demasiado hecho. Demasiado curtido. Ya soy demasiado lagarto a estas alturas para volverme camaleón.

04 octubre 2007




ascender, subir, alzarse sobre la multitud, sobre la fealdad, sobre la miseria del que no se cree miserable. Dentro de poco voy a cumplir cincuenta años y subo las escalones del Metro en el trasbordo de Plaza de España de dos en dos, camino sin mirar al suelo, subo y subo, aprendiendo a fluir entre la multitud gris y penosa, difícil logro para quién hace no demasiado tiempo iba por la vida como el cantante de The Verve en el video de la canción Bittersweet Simphony. Me escurro como una anguila entre los bultos adocenados, me aburre la lentitud aunque no tenga prisa. Me levanto por las mañanas y oh, milagro no me duele nada. Me siento a trabajar y quiero hacer tantas cosas que no sé por dónde empezar o, sinceramente, no quiero hacer ninguna, a pesar de lo mucho que me apetece no renunciar a ni una sola de mis aspiraciones creativas. Todavía pienso que el gran día está por llegar y, aunque he perdido muchas de mis esperanzas, secretamente espero que detrás de cada anunciado grano de arena en el engranaje venga la gran paralización universal, definitiva y eterna que a la vez la temo. Quizás sea mi mayor miedo, que el fin del mundo lo tenga que compartir con todos esos patanes asustados que me rodean, llenos de miedos, enfermos de pánico a encontrarse solos, con ellos mismos, en plena hecatombe, en el epicentro del Apocalípsis.


No quiero estar aquí para entonces y verlos, salvajes, ignorantes, violentos, destrozarse los unos a los otros en una triste, y última, demostración de que la cultura, el conocimiento, la sabiduría, en los momentos de terror no sirve absolutamente para nada.


Nadie, ni siquiera el Gran Lama, sabedor de una vida posterior, muere en paz y resignadamente.

01 octubre 2007


siguiendo la pista de dos libros, Nexus y Plexus, ya descatalogados, de Henry Miller, mi buen amigo Carlos Castán, desde el otro lado de la península me dice que los ha encontrado por internet y no solo eso sino que, además, en Madrid los tienen en la Librería El Galeón... un nombre que me resultaba muy familiar y ya cuando me dijo, Está en la calle Sagasta, aterrizé. ¡Claro, El Galeón! Un viejo amigo me llevaba allí hace años, pero no recordaba que tenían libros de segunda mano. Busco el teléfono y en pocos minutos ya tengo la confirmación de que los tienen, ambos. Uno, Plexus, nuevo, por 30 euros y el otro, Nexus, usado, por 26 euros, ambos en la edición relativamente nueva, de tapa dura, de Edhasa. Total, 56 euros. Además una traducción estupenda, me dice el librero por teléfono y añade, Si te llevas los dos te hago en 10% de descuento. Bueno, le digo, me llevaré uno porque no tengo ahora para los dos. Aún así me dice, Bueno, de todas maneras te hago el 10%, y para allá que me voy. Llego a la Glorieta de Bilbao, camino los apenas veinte metros que me separan de la Librería e intento entrar, y digo intento porque lo que me encuentro es esto:



¡No! No es una foto hecha desde el almacén de la Librería El Galeón. Es una foto hecha con mi teléfono desde la acera de calle Sagasta. Con una cuerdecita cierra el paso a quién intenta entrar en este laberinto, en este galimatías. Lo llamo desde la calle. Literalmente amurallado, enladrillado, tras sus libros, el librero, al fondo en la foto, me hace una seña de que ahora sale. Le comento que le he llamado antes por los libros de Henry Miller y me dice Ah! sí. Ahora vengo. Entra, con gran tiento, en el interior de la tienda y en menos de un minuto sale hasta la acera con los dos ejemplares. El que está usado está tan nuevo como el otro. Me pregunta ¿Te vas a llevar los dos? a lo que le contesto Sólo tengo 50 euros. Si me los dejas en 50 me llevo los dos. De algún lugar inexplicable sacó una calculadora e hizo el calculo... Hmmm, yo te hago un 10%... Hmmm... Vuelve a hacer otra cuenta, mirando lo que deja de ganar con el descuento adicional que le pido y me dice, Vale te los dejo en cincuenta. Me parece razonable.
Esa respuesta me encantó: Me parece razonable. Además ya pensaba que no los encontraría. Le doy el billete pero algo me impide irme así como así, después del descuento y sobre todo porque él es un tipo amable y sonriente, así es que entablé conversación con él, hablamos de mi amigo, el que me llevaba alguna vez por allí, hace años, de cómo ha cambiado la librería. ¡Antes se podía entrar!, le digo. Así seguimos charlando un buen rato y al despedirme de él me tiende la mano.
Caminando por la acera, de vuelta a la Glorieta, feliz con mis dos libros en una bolsa, sintiendo todavía el calor de su mano en la mía, voy pensando. Este sí es un librero de verdad y esta librería sí que merecería llamarse Crisol.

 



maníasmías








mi otro blog es
recuerdosaolvidar
diario de un fotografiador






mis videos en
másmaníasmías











www.luispita.com

elmuseovirtual.com

agregarte.com












estamos enlazados con:

licenciada busca empleo

fotopaco

copsdebec

natura mundi

chica triste

solo cultura libre

las noches de madrid

latido inmortal

el hueso de la cereza

es madrid no madriz

are you lonesome

davichu

ros & ros

elgustoesmio

glenclous

malvisto

omoh sapiens

libertario

sociedadanonima

abandonalia

awake

la sombrilla

adiccions

desde mi ventana

zaragozamonamour

basilia

malicia

herbario

roadside prophets

embryo-spark

chocoadicta

lagrimas secas

maelmori

cafe blog

la cueillete

cascotes

la pulga atomica

pacha locura

venganza morena

pintor,pinta y calla

wikipedia

wikimedia







 

Powered by Blogger

????r??º??T"Weblog
Creative Commons License
ecoestadistica.com