
el otro día vi en DVD una peli británica que en español han traducido como Llámame Peter y que en realidad se llama algo así como Vida y muerte de Peter Sellers y que es una biografía sui generis del susodicho cómico y para daros una idea sutil del resultado baste la opinión de ssknsk que me dijo, apenada, hubiera preferido no verla, a mi antes Peter Sellers me caía bien
cuesta imaginar el interés perverso del guionista y del director de dicha peli por destruir toda imagen tierna o brillante del actor inglés para arrastrar su memoria por un lodo ruin, malintencionado y retorcido como rabo de charri
(¿basado tal vez en las confesiones de una ex-esposa?)
anyway
hay en ella una reflexión sobre las condiciones que hay que tener para ascender las cimas del éxito que al hilo de otros pensamientos que desde hace algún tiempo me rondaban han acabado por destilarse en un pensamiento general y es que finalmente he acabado concluyendo que, si estamos en un mundo históricamente corrompido por sus líderes, en el que sólo sobreviven -o mandan- los fuertes y en el que al ascender los peldaños de la escalera no puedes mirar atrás, ni ser pusilánime con los que han caído, ni ayudar al que va a tu lado,
un mundo en el que muchas veces competir es la propia meta, en este mundo, ese mismo mundo en el que vivía Peter Sellers es el mundo donde vivo yo y vives tú, éste en el que como siempre y desde siempre, tengas talento o no...

para triunfar hay que ser bastante cabrón
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