17 enero 2006


durante muchos años de mi adolescencia fui a una bonita y, por entonces, pequeña ciudad cuyo nombre empieza por L. Tuve/tengo un buen grupito de amigos por esas tierras y en aquella época los visitaba muy a menudo. Una vez paseando por la calle decidimos entrar en un sitio a tomar un café. Yo iba un poco adelantado del grupo y traspasé el umbral de la puerta el primero, di un vistazo de reconocimiento, me pareció agradable y me encaminé hacia la mesa que más me apeteció en ese momento y me senté. Una de mis amigas cuando se sentó me preguntó ¿ya habías estado aquí? y yo le contesté que no, que porqué me lo preguntaba y me contestó Es que has entrado con tanta seguridad, que me ha dado la impresión como si ya lo conocieras, como si ya hubieras venido otras veces.

el año pasado fuí a una bonita y todavía pequeña ciudad cuyo nombre empieza por M. Una persona me pidió que la acompañara, para no ir sola, a uno de esos rituales sórdidos y tenebrosos que llaman bodas. En el ágape (que bella palabra si se ajustara con la realidad) uno de mis ignotos compañeros de mesa me preguntó/espetó Y tú a qué te dedicas? Eres actor? Tienes pinta de ser actor. Yo le contesté que sí, que era actor. Y luego añadí, en voz muy baja, petit comitè, que ahora, en horas bajas, trabajaba en una empresa de acompañantes y que en realidad no estaba de fiesta, como parecía, sino que estaba haciendo mi trabajo. Que me dedicaba a acompañar cuarentonas que pagaban bien, sin el compromiso de tener luego que hacerles un completo si yo no quería, no sé, detalles interesantes de mi sacrificado oficio. Esto creó un magnetismo divertido a mi alrededor en la mesa, puesto que, como era esperar el rumor se extendió. Yo era un impostor. Comiendo, riendo, besando a una novia que no había visto en mi vida, bebiendome su vino y bailando con las jovencitas de la familia las alegres cancioncillas propias de estos banquetes, además de, y por descontado, haciendo a la perfección el papel de amigo solícito y encantador, de esos amigos que encantan a las mamás, de mi (a esas alturas ya achispada) clienta madurita.

Nunca en toda mi vida había sido más sincero.

Estaba improvisando una performance usando de materia prima y de soporte la realidad, para el agrado de un público que equivocadamente cree que es el protagonista de la función. Un papel difícil. Requiere sobre todo conocer el medio. No hay apuntador ni director de escena. Solo gente que está en su realidad. Has de desenvolverte, contando con unos parámetros preestablecidos, haciendo exclusivamente lo que se espera de tí: Que estés alegre, que sepas algún chiste realmente divertido pero fino y que puedas convencer a los demás, con anécdotas sorprendentes, de que tienes un trabajo fijo. Que seas educado con los mayores y amable con los pequeños, que no hagas ruido al comer, parezcas limpio, cortés, aseado y a ser de posible seas de mi misma raza.

Cuando alguien me dice Tengo un amigo que es actor

yo contesto

¿Y quién no lo es?

^

 



maníasmías








mi otro blog es
recuerdosaolvidar
diario de un fotografiador












www.luispita.com

elmuseovirtual.com

agregarte.com












me han enlazado

el hueso de la cereza

es madrid no madriz

are you lonesome

davichu

ros & ros

elgustoesmio

glenclous

malvisto

omoh sapiens

libertario

sociedadanonima

abandonalia

awake

la sombrilla

adiccions

desde mi ventana

zaragozamonamour

basilia

malicia

herbario

roadside prophets

embryo-spark

chocoadicta

lagrimas secas

maelmori

cafe blog

la cueillete

cascotes

la pulga atomica

pacha locura

venganza morena

pintor,pinta y calla

wikipedia

wikimedia







 

Powered by Blogger

????r??º??T"Weblog
Creative Commons License
ecoestadistica.com