25 agosto 2005

un guiño cariñoso


voy a salirme por un momento de mi habitual disgresión, cuyo objetivo, en cualquier caso, nunca ha estado demasiado claro y voy a copiar en este post un cuento breve con un objetivo concreto. No es un ahí queda eso, quede claro, es simplemente para demostrar que hay otros mundos a unas amigas virtuales que dicen que, ESTÉTICAMENTE, NO LES GUSTAN LAS POLLAS. Es un cuento corto del escritor catalán Quim Monzó, que forma parte de su libro, repleto de obras cumbres de la brevedad, y muy recomendable para todo bicho viviente, titulado El porqué de las cosas. Editado en Anagrama.

Los celos
de Quim Monzó


Tamar pasa una vez más la lengua y, muy lentamente, levanta los ojos hasta encontrar los de Onán.
-Me gusta mucho tu polla.
Está extenuada. cierra los ojos. Al cabo de un rato se ha dormido, con la cabeza sobre el pubis del hombre, que no para de pensar en ello. "Me gusta mucho tu polla." "Me gusta mucho tu polla..." ¿Por qué siempre le dice lo mismo? Desde que se conocen ¿cuantas veces se lo ha dicho mientras descansan? Innumerables. En cambio, nunca le ha dicho que le gusta mucho su brazo derecho, o los omóplatos. Siempre lo mismo: la polla. A veces, Tamar la sostiene en la palma de la mano y la frase es diferente:
-Tienes una polla preciosa.
Ahora ella duerme y el hombre se ha vuelto de lado. Para hacerlo ha tenido que apartarle la cabeza. Dormitando y todo, todavía se aferra a ella. Qué manía con la polla. ¿Es que, de él, solo le gusta la polla? Y él, ¿no le gusta? Eso no lo dice nunca. Al principio le había hecho gracia esa dedicación. Era tierna y excitante. Como cuando él le decía: "Me gusta mucho estar dentro de tu coño" Pero poco a poco la cosa fue cobrando un cariz obsesivo. Es cierto que su polla le gusta mucho. Se lo nota en los ojos, en cómo la observa, en el ritmo de las frases, en la manera de enfatizar la palabra "mucho": "muuucho"
A la mañana siguente lo despierta la boca de Tamar acariciandolo. Onán se aparta, como herido.
-¿Qué haces?
-Me gusta mucho
-¿Te gusta mucho?
-Sí. -Hay un instante de pausa-. Me gusta mucho tu polla.
Otra vez lo mismo.
-Si no tuviese polla, ¿me querrías igual?
Lo mira de reojo.
-¿Qué te ha pasado?
-¿Qué quieres que me pase? No hablas de nada más que de mi polla.
-De tu polla.
-A mí nunca me dices si te gusto.
De un golpe seco, le retira la mano. Tamar se levanta. Está preciosa e indignada.
-Te has vuelto loco.
-Loco no. Pero yo también existo. -Y adrede, para que suene ridículo, agrega en tono agudo-: ¿No te parece?
Tamar se apresura a vestirse. Cierra de un portazo. Los pasos de la mujer resuenan escaleras abajo, cada vez más lejos. Onán se sienta en la cama, se pone la mano derecha debajo del miembro, fláccido, lo levanta un poco y lo contempla, entre exasperado y curioso.

* * *
Nada más. Solo cabe añadir: Ni una cosa ni la otra, ¿no les parece señoritas?

 



maníasmías








mi otro blog es
recuerdosaolvidar
diario de un fotografiador












www.luispita.com

elmuseovirtual.com

agregarte.com












me han enlazado

el hueso de la cereza

es madrid no madriz

are you lonesome

davichu

ros & ros

elgustoesmio

glenclous

malvisto

omoh sapiens

libertario

sociedadanonima

abandonalia

awake

la sombrilla

adiccions

desde mi ventana

zaragozamonamour

basilia

malicia

herbario

roadside prophets

embryo-spark

chocoadicta

lagrimas secas

maelmori

cafe blog

la cueillete

cascotes

la pulga atomica

pacha locura

venganza morena

pintor,pinta y calla

wikipedia

wikimedia







 

Powered by Blogger

????r??º??T"Weblog
Creative Commons License
ecoestadistica.com